viernes, 6 de enero de 2012

Biografía. Manuel R. Uruchurtu.

Manuel R. Uruchurtu o Manuel Uruchurtu Ramírez (12 de junio, 1872, Hermosillo, Sonora - 15 de abril de 1912, alta mar) fue el único mexicano a bordo del majestuoso barco de vapor Titanic hundido a consecuencia de una serie de errores humanos y circunstancias previsibles por parte de los altos directivos de la White Star Line. Dado el impacto ocasionado en su momento, principalmente en los paises angloparlantes, su memoria se perpetúa hasta nuestros días.

Tío de Ernesto Uruchurtu Peralta, Regente del Distrito Federal durante 14 años -de 1952 a 1966-, fue miembro de una familia pudiente. De joven, Manuel Uruchurtu viajó a la ciudad de México para estudiar abogacía en lo que ahora es la UNAM. Contrajo matrimonio con su compañera, la aristócrata Gertrudis Caraza y Landero, con quien tuvo siete hijos. Él y su familia se establecieron en la ciudad de México. Su amistad con el porfirista Ramón Corral le brindó la oportunidad de ser muy conocido en la vida política del país. Sin embargo, la caída y destierro de Porfirio Díaz en 1911 marcaría su destino final.

Luego de convertirse en Diputado, en 1912 Uruchurtu decide ir a Francia a visitar a su amigo, el también desterrado ex Vice Presidente de México Ramón Corral. El 1 de marzo de ese año se efectúa el encuentro entre Uruchurtu y Corral. Cumplido su cometido, el sonorense adquiere su boleto de regreso a México en el barco llamado "Paris" el cual llegaría directo a Veracruz desde Francia.

Pero unos días antes de su regreso, Uruchurtu se entrevista, también en Francia, con Guillermo Obregón -quien por cierto era yerno de Ramón Corral y ocupaba el puesto de Presidente de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados-. A diferencia de Uruchurtu, Obregón había comprado boleto de regreso en el trasatlántico RMS Titanic, el más grande y lujoso del mundo. Pero el Titanic llegaría solo a Nueva York en donde Obregón tendría que tomar otro transporte para ir a México. Así las cosas, y sabiendo que Uruchurtu viajaría directo a México, le propone a Uruchurtu intercambiar boletos, a lo que por obvias razónes éste accede. La suerte estaba echada.

Como dato curioso, el 8 de abril Uruchurtu fue invitado a una fiesta con los exiliados leales a Porfirio Diaz y el 10 del mismo mes envió a su madre, en Hermosillo, Sonora, una postal diciéndole que la foto se trataba ni más ni menos que del barco en el que viajaría, que llegando a México la visitaría en Hermosillo para platicarle todo acerca del viaje en el famoso barco. Ese mismo día, en Cherburgo, él abordó el RMS Titanic junto con 273 pasajeros.

Aunque parezca increíble, Uruchurtu tuvo una segunda oportunidad para salvar la vida. La noche en que el Titanic chocó contra el iceberg, el diplomático fue subido al bote salvavidas número 11, privilegio ganado por su estatus oficial. Pero entonces, apareció una dama, de nombre Elizabeth Ramell Nye, quien imploró ser incluida en el bote salvavidas alegando que su esposo e hijo le esperaban en Nueva York. Los oficiales del Titanic se negaron a su petición ya que pondría en peligro la estabilidad del bote.

Así, Manuel Uruchurtu se levantó, abandonó el bote salvavidas y cedió su lugar a la dama, mas adivinando su probable destino, le pidió a ella visitar a su familia para hacerles saber sobre lo ocurrido aquella noche.

Tiempo después se descubrió que Elizabeth Ramell había mentido a Uruchurtu, ya que ni era casada ni tenía hijo alguno pues -según datos históricos- su esposo e hijo habrían muerto pocos años atrás. No obstante, la mujer cumplió su promesa y 12 años después viajó a Jalapa, Veracruz, a contar a la viuda de Uruchurtu del gesto de caballerosidad de su esposo y todo lo ocurrido en ese viaje inaugural... a bordo del barco catalagodo como "inhundible".

No hay comentarios:

Publicar un comentario